28 de enero de 2016

Autismo.

Hoy voy a escribir acerca del autismo y los niños pequeños (me interesa el tema de la atención temprana): ¿cómo comunicarse con ellos? ¿cómo jugar con ellos? ¿qué habilidades trabajar? Lo haré porque estoy en búsqueda de información al respecto y así la resumo y aprendo mejor. Ojalá le sirva a más personas, como mi antiiiguo post sobre el apego. :)

(Aclaración muy necesaria: Esta información la estoy recopilando desde la página Autismo.com, excelente sitio sobre el tema que recomiendo visitar y recorrer completo para obtener mucha más información aún.)


Bueno, primero que nada, ¿qué es el autismo (o TEA: Trastorno del Espectro Autista)? En palabras simples, es un trastorno del desarrollo (o neurodesarrollo según las nuevas definiciones) caracterizado por patrones repetitivos de comportamiento y limitadas (a veces ausentes) habilidades sociales o de interacción. El TEA se manifiesta desde muy temprana edad (primeros 2-3 años) y se mantiene por toda la vida. Afecta más a hombres que a mujeres, y se estima que alrededor del 1% de la población mundial tiene este diagnóstico.

¿Cuál es la causa? Se sabe que no hay una sola causa; hay factores genéticos y también factores ambientales. Incide la avanzada edad de los padres, o que la madre ingiera tóxicos (valproato) durante el embarazo, o el muy bajo peso al nacer. También se ha determinado que las causas son biológicas y no psicológicas, es decir, el autismo no es causado por una relación fría (sin apego) por parte de los padres (esto se creyó durante mucho tiempo).

En un niño pequeño con pronóstico autista, se reconocen fácilmente algunos signos como: no hace contacto visual, no hay intención comunicativa (hablar, señalar con el dedo, responder a su nombre), falta de interés en los demás, no hay juego simbólico (imitar conductas, jugar con autitos o muñecas, etc.), manipula los juguetes pero no para jugar si no que para ordenarlos o armar torres, camina en punta de pies, hay risa espontánea sin motivo, se balancea o aletea sus manos, pueden existir alteraciones del sueño, autoagresividad, hiperactividad, crisis epilépticas (en aproximadamente el 25% de los casos)...

Ninguno de estos signos por sí solo, o incluso si son dos o más, significan que un niño tenga sí o sí autismo, sólo encienden la alerta para estar atentos y acercarse a un grupo de profesionales que pueda confirmar o descartar la posibilidad de TEA. Sería irresponsable que alguien dijera "su hijo es autista" sólo porque no reacciona al oir su nombre o juega mucho solo. Pueden ser indicadores de la presencia de TEA, pero para que el diagnóstico sea preciso y fiable lo debe realizar un equipo multiprofesional (neurólogo, psicólogo, educador diferencial -o profesor de educación especial-), el que seguirá ciertas pautas que permitan determinar primero si es TEA, y seguidamente si posee Discapacidad Intelectual o no (presente en aproximadamente la mitad de los casos), si existe deterioro del lenguaje o no, y si es de Nivel 1 (más leve), Nivel 2 o Nivel 3 (necesidad ayuda muy notable).

En ocasiones, como Educadora Diferencial, me ha tocado trabajar con niños pequeños con autismo (de 2, 3, 5 años de edad), y como no soy especialista ni tengo mayores estudios en el tema me he sentido un poco perdida. Me las he arreglado consultando con colegas especialistas y buceando en google, como hoy. ¿Qué he aprendido? Lo primero es que he confirmado que hay que hacer algo que yo trato de hacer con todos los niños: ponerme en su lugar, ver el mundo a través de sus ojos, y a partir de ahí identificar qué necesita. No trabajar desde el "yo", si no que desde el "él/ella".

En el caso de un niño con TEA es muy probable que no esté interesado en interactuar conmigo, si no que optará por jugar solo, sin hacerme caso. Al principio esto puede ser frustrante, pero no pasa nada. Lo que se recomienda es hablarle, pero sólo cuando tengamos su atención, utilizando frases sencillas y cortas, utilizando gestos y apoyándose también -especialmente al inicio- en claves visuales (imágenes).

Ahora, ¿cómo lograr ese contacto si el niño no se interesa en nosotros? Hay que trabajar las habilidades prelingüisticas, entre ellas la atención conjunta, la concentración, la imitación y la utilización de gestos. Una buena forma de lograr la acción conjunta es que seamos nosotros los que seguimos al niño y no al revés. Si el niño se interesa en un autito, entonces nosotros también nos interesamos en ese auto, lo nombramos, gesticulamos, se lo pedimos, se lo ofrecemos, le mostramos como rueda... es probable que el niño no nos haga caso y rápidamente vaya hacia otro juguete o estímulo... entonces lo seguimos nuevamente, sin agobiarlo, haciendo pausas cuando le hablemos y teniendo palabras claves que utilicemos siempre para denominar determinados objetos, lugares y actividades.

También es recomendable tener áreas demarcadas con fines específicos (zona de juego, zona de trabajo, zona de relajo, etc.), ofrecer el material de forma ordenada (tenerlo organizado en muebles) y mantener rutinas (por ejemplo: nos saludamos, trabajamos en mesa, vamos al baño, jugamos con bloques, comemos algo, nos despedimos); si vamos a realizar cambios en la rutina, que sea muy paulatinamente. Al principio yo me preguntaba cuál sería el sentido de reforzar el concepto de rutinas en ellos, cuando lo que parecieran necesitar es "desestructurarse" un poco, pero el niño con TEA tiende a desorientarse cuando los espacios y las actividades se ofrecen en forma desordenada; su percepción sensorial es muy distinta a la nuestra, y se angustian si el medio no les ofrece estabilidad (un orden conocido).

Como mencioné anteriormente, algo que debe trabajarse es la imitación, pues es un precursor del juego simbólico, el cual es importante en el desarrollo de los niños pues les empuja a ponerse en el lugar del otro al asumir un papel (el de papá, el de perrito, el de bebé, el de doctor, etc.), conectando de esta forma con el sentir de otros. Para el niño con TEA lograr la imitación representa un desafío, por lo que debemos trabajarla junto a ellos. La imitación que procuraremos que alcancen será a nivel motor y de lenguaje (primero, nosotros imitaremos al niño, hasta que sea consciente de lo que hacemos, y entonces procuraremos que él nos imite a nosotros).

También se trabaja la permanencia de los objetos (actividades tan simples como esconder un juguete en una caja, o tapándolo con un paño, permitiendo que él vea nuestra acción, y preguntarle dónde está, estimulándolo a que lo encuentre). Además, al manipular juguetes, mostrarle cómo es su uso, pues el niño probablemente use los cubos para ordenarlos, el autito para tirarlo, etc.

A medida que logramos los hitos anteriores, nos iniciaremos en el juego simbólico: jugar a alimentar un muñeco, disfrazarse de algún animal y actuar como tal, jugar a hablar por teléfono, etc. Es importante fomentar la utilización de turnos en el juego, esto desarrolla conductas sociales como la interacción con otros y también sirve para afianzar la identidad del niño (responder a su nombre). Es importante tener presente que las actividades que se realicen deben ser sencillas, claras, con objetos cotidianos, con un objetivo claro.

Eso es lo principal. Para finalizar, dejaré como información adicional un pequeño resumen de las cuatro etapas del juego (manipulación simple, juego deductivo, juego funcional, juego simbólico) que son hitos que debemos procurar que el niño con TEA vaya alcanzando, respetando sus ritmos y características personales. Se debe tener presente, eso sí, que es muy probable que no se alcance la etapa del juego simbólico, y en muchos casos, se mantengan sólo dentro de la primera etapa.

1) Manipulación simple: se refiere al "causa-efecto". Se manifiesta desde una edad tan temprana como los cuatro meses (golpear un cascabel para producir sonido). En el caso de los niños con autismo, suelen no superar esta etapa. Se mantienen en las actividades de "causa - efecto", en apretar un botón para producir un sonido una y otra vez y similares.

2) Juego deductivo: aparece alrededor de los 8-9 meses y tiene que ver con la asociación, con descubrir cuál es el resultado de determinada acción y cuál es la manera correcta de hacer las cosas (por ejemplo: cómo encajar en su sitio piezas de un puzzle de madera). Los niños con TEA, en cambio, tenderán a repetir siempre las mismas combinaciones y acciones, sin variación; no llegan a deducir los cambios que deben hacer para obtener resultados diferentes.

3) Juego funcional: aparece alrededor de los 2 años de vida. Tiene que ver con comprender la finalidad de los objetos que rodean al niño (saber que con la cuchara se come y que con la peineta nos peinamos). El juego funcional es el paso previo al juego simbólico y precisa -como ya mencioné- de la adquisición de la imitación. Existen niños con autismo que parecen lograr un juego funcional, sin embargo, finalmente repiten las acciones siempre de la misma forma , sin variación alguna.

4) Juego simbólico: en este tipo de juego hay un "algo" que representa otra cosa, como cuando un niño interpreta el papel del "papá", o una cajita representa una cámara de fotos. Esta representación de una segunda realidad, no es fácil para un niño con TEA, pues él capta la realidad de forma literal.

6 de septiembre de 2015

Pixeles: la peli para gamers.

Cuando voy a ver películas de niños soy súper tolerante a que haya ruido, o a que habrá niños que se rían fuerte, o hablen, etc., pero no todo el rato (porque se supone que van con un adulto que les dirá algo). Ayer, sin embargo, fui a ver Pixeles y nunca había visto tanto niño sin tener idea de cómo es ir al cine (conversaban a todo dar, se paraban, movían, reían histéricamente, repetían fuerte lo que decían los actores, movían las butacas). Sé que puedo estar muy sumamente equivocada, pero me dio la impresión de que en algunas casas los ponen delante de una consola "para que se queden tranquilos" y a los pobres cabros no los educa nadie. Los papás quedan felices porque el niño "se porta súper bien", pero en realidad es que en la casa está quieto frente a una pantalla todo el día. Está bien ser gamer, yo lo fui, mi hijo lo es, pero no he dejado de educarlo por eso. Puede ser súper prejuicioso lo que estoy diciendo, con un margen de error gigante, pero si lo achaco a la compra de consolas y falta de crianza es porque la película se trataba de videojuegos y los niñitos parecían poseídos por el tema, pedían consolas, y no paraban de portarse como si estuviera en el living de su casa mientras sus padres no les decían nada. Todo calza, pollo, al menos para mí. :P (La película nos encantó de todas maneras, era que no, si nos encantan los video juegos, y también el humor de la peli es el mismo nuestro, y el doblaje mexicano siempre es divertido.)

9 de agosto de 2015

Nano Stern y sus 1.500 vueltas.

Quiero recomendar este disco, perfecto para escuchar un domingo... o cualquier día en realidad, porque yo llevo un par de semanas escuchándolo a cada rato, la verdad.
Nano Stern lleva casi una década en la escena musical chilena, y rápidamente fue reconocido afuera también... pero yo nunca le había puesto demasiada oreja. Le conocía algunos temas, me gustaban otros, pero *según yo*, no era de mi onda.
No sé porqué lo relacionaba tanto con Manuel García, del que sigo pensando que no es de mi onda (pero quizás algún día me coma mis palabras).
De pronto, las 1.500 vueltas me llegaron sin querer, de casualidad, como me llega toda la música que me conquista el alma, me enganchó de inmediato.
Los arreglos, las letras, los invitados (Joan Báez, Jorge Drexler...), todo.
Tiene un excelente comienzo y un maravilloso final, y es que un disco con tantas vueltas no puede ser otra cosa que un disco redondo.
Lo dejo aquí esperando que lo saboreen y disfruten tanto como yo. :)


8 de agosto de 2015

Pasando y pasando.

Estimado público presente, a continuación haré mis descargos acerca de por qué las vacaciones de los profesores no son un regalo, una suerte, un lujo, ni nada más ni nada menos que una devolución de las horas trabajadas en la casa de lunes a lunes, de marzo a diciembre (hemisferio sur, y para ser más específica, esto es válido sólo para la realidad chilena).

Si usted no quiere leer todo el post, sáltese hasta el Resumen que está al final del mismo. ;)

La gente suele decir "los profes se quejan taaaanto, cuando son los únicos que tienen más de dos meses de vacaciones de verano, la suertecita...".

Aclaración número 1: en verano las vacaciones de los profesores son desde el 1 de enero (en algunos colegios se trabaja hasta el 15, pero son pocos), hasta finales de febrero, normalmente el día 24, 25 o 26 de febrero. Así que tenemos las 4 semanas de enero, más 3 semanas en febrero, en total: 7 semanas. Pero recordemos que hay 3 semanas que son las semanas legales de vacaciones que todo el mundo tiene, así que en realidad tenemos 4 semanas más que el común de los mortales.

4 semanas. No "más de dos meses".

A estas 4 semanas, sumémosle las 2 semanas de vacaciones de invierno, nos da un total de 6 semanas.

6 semanas "extras" de vacaciones significan 30 días laborales.
Cada día laboral son 8 hrs., así que si hacemos el cálculo (30x8) son 240 hrs. de vacaciones "extras" que tenemos los profesores y educadores.

Suena bien, ¿no? ;)

Aquí es donde debo escribir la aclaración número 2: Estas 240 hrs. libres no son un regalo. No, señor. No son un premio ni tampoco una recompensa. Estás 240 hrs. son una devolución. Así, subrayado y en negrita, una devolución de todas las horas que un profesor (especialmente los profesores de ed. básica, mi admiración total hacia ellos) debe, obligadamente, trabajar en su casa para poder ejercer la profesión.

Así de simple, y así de duro.

En todas partes podemos leer y escuchar que para realizar una buena clase se debe dedicar tiempo a la planificación, pensar en los objetivos, en la diversidad del alumnado, crear material adecuado, crear una evaluación acorde, etc., etc... Todo esto significa mucho tiempo (si es que se quiere hacer las cosas realmente bien).

Sin embargo, en la carga horaria de los profesores no hay (subrayado y en negrita) horas suficientes para esto. Con suerte hay semanalmente 1 hora de atención de apoderados, 1 de consejo, y unas 2 de planificación, en las cuales un profesor debe: llenar libros, hacer pruebas para cada curso, revisar pruebas y trabajos de cada asignatura, planificar, completar bitácora... entre otros. ¿Resultado? Se llevan pega para la casa. Todos los días. Todos los fines de semana. Eso sin contar que las reuniones de apoderados se hacen fuera del horario de trabajo y es tiempo que no se paga.

Personalmente, cuando yo trabajaba en escuela especial, tenía que hacer material en mi casa casi todos los días.. digamos 1 hora diaria... y también tenía que planificar los fines de semana, digamos que un par de hrs la tarde del sábado. Total, 7 hrs semanales. Son 42 semanas trabajadas al año, así que fueron casi 300 hrs trabajando "gratis" en mi casa para poder ejercer mi profesión de buena manera, porque sin planificar ¿cómo sé que voy a hacer?, y sin material ¿cómo hago lo que planifiqué? Mis hrs no lectivas eran 3, un sólo día a la semana, las que no siempre estaban a tu disposición (factores externos), así que por deber moral tenía que trabajar en mi casa.

Aclaración 3: Si trabajaba casi 300 hrs. en mi casa al año, y las vacaciones "extras" que los profesores tenemos en comparación al resto de las gente son 240 hrs... ¿salí para adelante o salí para atrás? Juzgue usted.

Ésa es la realidad.


Aclaración 4: Considerando todo lo que se trabaja en el hogar, más el estrés que es trabajar con niños (especialmente en colegios vulnerables donde no te concentras sólo en enseñar contenidos, sino que en resolver conflictos, instaurar hábitos, etc.), más el mal sueldo... ¿será tan buen negocio que te devuelvan las hrs. que trabajaste en tu casa en unas aparentes "regaladas" vacaciones XL? ¿o sería mejor poder hacer tu trabajo en el establecimiento y llegar a tu casa a vivir tu vida personal y familiar tranquilamente? Quizás no sieeempre, pero habitualmente. Es decir: ¿es mejor tener calidad de vida todo el año, o es mejor vivir contracturada, estresada, durmiendo mal, de marzo a diciembre con tal de tener "más vacaciones" (aunque ya quedó explicado que no son "más vacaciones" de verdad)?... ¿qué será mejor?

Aclaración 5: A propósito de mal sueldo: recordemos que la mayoría de los profes tienen un sueldo que no les permite hacer otra cosa que pasar el verano en su casa. En otras profesiones igualmente universitarias, se tienen tres semanas, pero se puede ir a pasar una de esas semanas a alguna parte, ya sea dentro o fuera del país. En cambio, siendo profe es difícil, porque no tienes plata, salvo que seas recién egresado, sin hijos, viviendo con tus papás (sin gastos de arriendo),o sea, salvo que sigas teniendo gastos de estudiante.

Quizás nadie lea esto, quizás alguien lo lea y no me encuentre razón (lo invito a comentar), pero lo escribo porque durante el paro de profesores me cansé de leer: "se van a paro porque no quieren evaluarse" (falso), "se van a paro porque quieren ganar más plata" (si así fuera, ¿está mal?), "tienen más de 2 meses de vacaciones de verano y se quejan", "todos trabajamos de lunes a viernes y nos cansamos"... y la joyita máxima: "¿dónde quedó la vocación?"

En el paro se pedía -entre otras cosas- tener más horas no lectivas (de planificación) dentro de la carga horaria para poder realizar ese trabajo donde corresponde: en el colegio, y no en la casa. Si yo no me llevo mi loza al colegio para lavarla allá, ¿por qué tengo que traerme las pruebas de mis alumnos para revisarlas en mi casa? ¿Por qué tengo que estar toda la tarde del sábado imprimiendo material o adecuado pruebas -como haré hoy-?

No es ni el lugar adecuado ni el momento adecuando, porque tengo otras cosas que hacer, de mi casa, de mi familia, de mi vida, y además porque nadie me paga este tiempo trabajado.

No corresponde.

Y mientras siga no correspondiendo, entonces me parece muy bien que me sigan devolviendo estas horas en enero y en las vacaciones de invierno de julio.

El día que trabajemos de 8 a 17:00, y no nos traigamos sistemáticamente pega para la casa, ese día, denme tres semanas de vacaciones al año como al común de los mortales (mortales que el fin de semana no se dedican a seguir trabajando para llegar con todo listo el lunes a las 8am a su trabajo).

He dicho.

Y para el que se saltó el post y sólo quiere el resumen, aquí va:

Resumen:

Las vacaciones de los profes son 6 semanas más que las de la mayoría de las personas, es decir, 30 días laborales, es decir, 240 hrs. Pero en el año se llevan trabajo para la casa casi todos los días, especialmente los fines de semana (horas revisando pruebas o planificando) porque en los colegios NO dan tiempo para hacer esto. Finalmente en la casa se trabaja más de 200 hrs. al año, en muchos casos casi 300, y en otros, más de 300. Así que las supuestas "tremendas vacaciones de los profes" son tan sólo la devolución de todo lo que trabajaron gratis en su casa durante el año, a causa de lo mal diseñado de su carga horaria. Fin.