22 de noviembre de 2008

Apego.

Déjenme que les hable un poco del apego, y de lo que se considera un apego seguro e inseguro.
Del apego yo vengo leyendo hace tiempo, y ahora acabo de aprender un montón más de este tema que me fascina y apasiona, y del que espero saber mucho más más adelante.

Aquí voy a dejar sólo algunas ideas "sueltas" porque escribirlo todo sería muy largo... Lo más extenso será la caracterización de cada tipo de apego, espero que les interese y les sirva.

-Si bien el contacto físico es necesitado por el bebé, el apego no es un asunto meramente físico (lactancia, colecho), sino que más que de seguridad emocional.

-El apego se construye a través de las conductas de apego del niño hacia la madre (o padre, o cuidador) y la respuesta de la madre a ellas.

-Estas conductas de apego son el llanto cuando es muy pequeño, las caras que pone, el buscar a la madre con la mirada, el caminar hacia ella, etc., y se manifiestan cuando el niño ha perdido el equilibrio físico, fisiológico o emocional (si el niño tiene calor, hambre, está aburrido, se siente solo, aburrido, tiene miedo, sueño, etc., va a "pedir ayuda").

-Las conductas de apego tienen carácter evolutivo y se relacionan con el instinto de supervivencia (para sobrevivir, el bebé o niño depende 100% de la capacidad de respuesta del adulto que lo cuida).

-Que la relación de apego con su cuidador sea segura o no depende del adulto. Los adultos construímos un apego seguro o inseguro según cómo respondamos a la conducta de apego del niño. Si respondemos con rapidez, efectivamente, coherentemente (siempre igual), etc., el niño va construyendo un modelo mental de seguridad, sabe qué esperar de su figura del apego.

-Si por el contrario se deja llorar al bebé, si a veces se le hace caso y otras no, si a veces se responde de una forma y otra no, si no se "conecta" con lo que nos comunica, el niño construye en su mente una sensación de desamparo e inseguridad: no sabe qué esperar de sus cuidadores.

-Muchas veces estos niños dejan de llorar porque saben que no se les escuchará ("desesperanza aprendida").

-La manera en que los padres responden a las necesidades de sus hijos enseñan a los hijos conductas sociales de respuesta.

-Hay 3 formas de apego: seguro, inseguro ansioso ambivalente, inseguro ansioso evitativo. A su vez, cada estilo de apego tiene diferentes grados de intensidad.

-El apego seguro se da cuando el niño sabe que el cuidador va a responder a sus conductas de apego. El niño tiene esperanza en la respuesta del cuidador, y conoce sus reacciones. Ante la separación de la madre en un lugar extraño (hay un experimento sobre esto, pero se puede tomar como ejemplo lo que pasa en el jardín infantil el primer día también) el niño siente estrés pero es capaz de regularlo porque sabe que la madre no lo está abandonando. Este tipo de niños llaman a la madre, preguntan por ella, se ponen inquietos, puede que lloren, pero no explotan en llanto desesperado porque saben que volverá, tienen esa seguridad construída, y cuando la madre vuelva le preguntarán a dónde fue, pedirán contacto físico un momento (hasta recuperar el equilibrio interior de sentirse tranquilos) y todo volverá a la normalidad. Estas madres tienden a avisarle a los niños que habrá una separación y decirles que van a volver.

-El apego inseguro ansioso ambivalente es cuando no hay una coherencia ni esquema conocido por el niño en las respuestas del cuidador. El adulto a veces lo atiende, a veces no. A veces lo hace de una manera, a veces de otra. A veces está, a veces desaparece.
Ejemplo típico: cuando las mamás se van sin despedirse a escondidas, a veces con la mejor intención de que el niño no sufra, pero en realidad es peor para el niño y se está destruyendo la relación de apego seguro. A veces estas madres también recurren a engaños como inventar que van a salir un ratito, pero en realidad no volverán en horas, o dicen que van a buscar algo, y cambian la versión varias veces al ver que el niño no les cree (dicen que van a llamar por telefono, despues que van al baño, despues que van a comprar, etc). Estos niños no saben regular sus niveles de estrés ante la separación, necesitan un contacto físico con la madre permanente justamente porque no saben si en 5 minutos más contarán con ella o no. Además, muchas veces estas madre no tienen "sincronía afectiva" con sus hijos. Es decir, el niño está llorando por algo que lo angustia, y la mamá con una gran sonrisa lo intenta entusiasmar para que juegue o lo intenta distraer, sin preguntarle "¿qué sientes?", "¿cómo podemos solucionar esto?", no conecta con las emociones del hijo. Ante la separación de la madre en un lugar extraño estos niños lloran mucho, se angustian y no pueden auto-calmarse, y al volver la madre pueden pegarle o tirarle el pelo para mostrarle su frustración y enojo poque los dejó solos.

-Los niños con apego inseguro evitativo son aquellos que suelen nunca angustiarse en apariencia, cuando en realidad lo que hacen es no demostrar conductas de apego (aunque sienten la angustia y el estrés). Estos niños han aprendido que no se responderá a sus conductas de apego y tienden a regular su angustia y estrés por sí mismos. Son los niños que si son separados de la madre se concentran en alguna otra cosa y no la llaman, ni buscan, ni demuestran nada cuando ésta vuelve. Muchas veces se confunde a estos niños con "niños seguros" (porque no lloran ante la separación, incluso algunos parecen "el eterno niño feliz") pero en realidad que el niño no necesite a la madre, ni la busque, ni se "reencuentre" con ella, muestra que el vínculo es inseguro, o que quizás ha estado siempre al cuidado de diferentes personas, por lo que no ha podido establecer un vínculo seguro con ninguna en particular, ni siquiera con la madre.

-Estas respuestas arriba mencionadas ante la separación en un lugar extraño (el experimento es en un lugar extraño porque lo desconocido implica una angustia para el niño; en su propia casa sabe qué esperar, pero en este lugar extraño está alerta y no sabe qué pasará) es lo esperado para edades de 3-4 años por una cosa de madurez y por las caracterísiticas de esta etapa (pensamiento preoperacional).

-A partir de aproximadamente los 6 años, un niño con apego seguro ya no necesita buscar a la madre ni se angustiará cómo lo hacía.

-Los casos extremos (recuerden que hay una escala) de apego inseguro evitativo e inseguro ambivalente son casos de riesgo, de niños que en la adolescencia muestran conductas violentas o depresivas o de ansiedad (nadie es como es por nada, siempre hay una razón detrás, y yo pienso que los padres somos constructores de gran parte de la personalidad de nuestros hijos, de su seguridad, de su autoestima, de su capacidad empática... uf!)

-El contacto inicial con el recién nacido (contacto piel con piel, establecimiento de la lactancia) durante las primeras 12 horas es muy importante para sensibilizar a la madre frente al recién nacido y mejorar así su capacidad de respuesta a las conductas de apego del bebé. Es decir, ese contacto físico facilita el establecimiento de un buen vínculo de apego y es altamente recomendado.

-La capacidad de respuesta de los cuidadores se relaciona con la calidad de su propio vínculo de apego en la niñez. (Es decir, niños que tuvieron un vínculo inseguro, serán adultos a los que les cueste más establecer un vínculo seguro con sus hijos, pero esto es modificable con terapias).

-En la relación de apego es muy importante la reparación. Todos nos equivocamos porque no hay padres perfectos. Lo que más importante es la intención de querer conectar con nuestros hijos (sincronía afevtiva), y si nos equivocamos o debemos separarnos de ellos en algún momento, darles nuestro tiempo al volver, eso ayuda a que se construya un vínculo seguro. Es decir, el daño es reversible.

-A propósito de lo mismo: los niños separados al nacer (prematuros o enfermos que estuvieron en incubadoras) pueden generar más adelante un vínculo de apego seguro si más adelante cuentan con cuidadores alertas y que responden a sus conductas de apego de manera efectiva. Lo mismo pasa con los niños adoptados.

En conclusión, un niño que llora al separarse de su madre en el jardín infantil es normal y es síntoma de una relación de apego segura. Un niño que no demuestra ningún tipo de angustia al separarse no tiene un apego seguro. Y uno que llora y se aferra a la madre tampoco.
Pero no hay que simplificar tanto, porque las conductas del apego se observan también en el niño durante el juego, en el reencuentro, frente a una situación de riesgo, etc.

Ojo, que todo esto no sale de una columna de opinión, sino que hay estudios comprobados (les menciono algunos autores: Ainsworth, Cassidy, Bowlby, Stern, Tronick) al respecto, eso es súper importante.
Este tema me encanta pero no hay que culpabilizarse ni obsesionarse. Yo creo que la importancia de que estos temas se discutan y se investiguen radica en que sirven para reflexionar cómo lo está haciendo uno y la sociedad en general, cambiar ciertas cosas, buscar estrategias. O sea, sirve para mejorar. Lo hecho, hecho está, por suerte casi todo puede ser reparable.

11 comentarios:

  1. Que jugoso post, para leer y re-leer. Como siempre, un placer pasar por acá! Cariños!!!!

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  2. Buen tema. Se nos olvida que el ser humano se va formando "por capas" desde la más tierna infancia, tan tierna que es desde el seno de su madre, que debiera ser el lugar más seguro y por desgracia no lo es siempre, ni respecto a su integridad física ni emocional. Por suerte existe la resilencia emocional.

    Te sigo leyendo. Está muy bueno.

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  3. Irantzu, justamente yo estoy pasando por una etapa de "desapego del apego", ojo no de mi hijo sino de tanta teoria.
    Pasa que yo soy fan y partidaria de la crianza con apego, pero ultimamente he leido varias cosas con las que no estoy de acuerdo y me canse de que intenten llevar todo al extremo.
    Esto que mencionas hoy, me parece un poco mas sensato leyendolo asi nada mas, el problema llega cuando a todas estas teorias (cientificamente probadas) se les añade el manual. Porque se pretende que todos criemos a nuestros ijos igual, como si ellos fueran unas maquinas y todos reaccionaran igual ante lo mismo.
    Me da la impresion que siempre terminan generando culpas como (al que le caiga el guante que se lo ponga) y no es la idea. Que la lactancia, que el colecho, que las madres que trabajan, pffffff. Hace poco lei un articulo de Laura Gutman sobre la muerte subita y palabras mas, palabras menos trataba de asesinas en potencia a las madres que no duermen con sus hijos...y NO, simplemnete me parece fuerte y exagerado. Es claro que debemos ser mas humanos con nuestros hijos, y atender sus necesidades y todo lo que ya mencionaste, pero no me parece que tengamos por todos los medios que convertirnos en seres perfectos que si no logramos hacer alguna de sus premicias, nos quemen en la hoguera.
    o se si me explique. Apoyo y abandero la crianza con apego, pero no la intencion (entre lineas) de culpabilizar.

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  4. Me falto una "H", en un hijo y una "N" en un "no se si me explique".
    Tipee muy rapido y no revise.

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  5. Este es un tema apasionante, como tu dices es importantisimo el apego con los niños, un apego seguro, Tenemos mucho que aprender como madres y padres, nunca dejamos de hacerlo, lo imortante es estar atentos a las necesidades de nuestros hijos, desde el inicio.

    besitos, me encnata que escribas de estos temas tan interesantes.

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  6. Muy interesante el post, pero luego por muy documentadas que estén estas teorías somos humanos y hay tantas variaciones que no sé yo si todo se puede reducir a tres tipos de conducta. Somos mucho más complicados que eso no? Cada niño es un mundo y cada padre/cuidador otro tanto de lo mismo. Pero sí, sirve para reflexionar, eso seguro.

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  7. Francoise, a mí eso de hacer sentir culpable a la gente tampoco me gusta nada, de hecho, se contradice con esto de enseñar a educar con apego y empatía. Alguien que predica sobre esos temas no puede estar intentando a proposito hacer sentir mal a alguien mas! Sin embargo, hay gente así.
    O hay gente que se siente culpable, pero es porque ellos mismos, desde antes, sentían que no estaban actuando como ellos querían.
    Yo creo que la culpa es un tema personal. Yo si he hecho todo lo mejor posible no me siento culpable de mis errores (que los cometo). Por ejemplo, no dormí con mi hijo hasta que tuvo unos 3 meses porque pensaba que eso estaba mal... aunque mi instinto me decía "hazlo". Cuando me convencí de que hacerlo era una buena idea no me sentí precisamente culpable. Quizás tonta, o que perdí tiempo precioso, pero no culpable, ¿culpable de qué? ¿de dudar? ¿de no saber? ¿de no seguir mi instinto? Nadie es culpable de eso. Yo fui tonta porque estaba muy cansada y desorientada no más.

    Ainhoa, yo también pensaba que quizás los resultados de estos estudios dependían del lugar donde se hicieran, pero curiosamente no. Son estudios transculturales, que aquí o en la China presentan a esas edades (preescolares) estos 3 patrones de conducta, pero ojo, que como dije, hay matices en cada uno. Creo que eran 4 grados en los de "apego seguro", 3 en "evitativo" y 3 más en "ambivalente". También es importante considerar que decir que "el apego de este niño con su madre es de tipo seguro" no es lo mismo que decir que el niño es seguro, porque puede ser que el apego con la madre sea seguro (la madre siempre respondió a sus conductas de apego y la relación se construyó en la confianza) y el vínculo con el padre sea ambivalente (porque a lo mejor al padre lo ve poco, o tiene horarios muy variables, o no siempre le hace caso al niño, etc). En casos así el niño reaccionará diferente según de quién se esté separando o de la situación particular que esté viviendo.

    Es todo un tema! Y me encanta que se esté estudiando y dando fundamentos cada vez más sólidos. :)

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  8. Irantzu, y los niños pasan también por diferentes fases de apego entonces, según el momento, la etapa. Ufff vaya tema!!! Podríamos pasar horas y días hablando, no?

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  9. Hola!

    Me encantó este post, porque explicaste tan bien y nada de latera!

    Lo único malo es que me hiciste recordar el primer día de clases de Gui, pero bueno, ya pasó.

    Me parece súper importante lo que dices al final, que es bueno generar la conversación a cerca de estos temas, para que las mamás sepan y no se guíen por cómo supuestamente se debe criar de manera correcta un niño. A veces por ignorancia uno se equivoca, como tú al no dormir con tu hijo... Yo cuando Gui estaba bien chico, le pegué en las manos porque iba al enchufe, pero perfectamente alcanzaba a detenerlo sin pegarle, sólo que estúpidamente pensé que tenía que pegarle para que no lo hiciera nunca más... es que esas cosas uno las ha escuchado tantas veces. Pero son puras tonteras.

    Por eso hay que hablar estas cosas, muy bien.

    Cariños.

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  10. aaaaha, que locura esto de tener poner grados de apego.....¿donde quedo la simple intuición?, etsoy segura que nuestras mamás no se cuestionaron nunca esto e hicieron lo que el instinto les guiaba y me considero un buen resultado de esa crianza, mina sin rollos ni complejos, todo bien...¿porque tendríamos que ser diferentes?
    Lo único que he hecho es relajarme y criar, ¿porque para algun@s es tan dificil?? tanta teoría en serio que me descoloca.
    saludos Zu

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  11. ¡Qué buen post!

    Me encantaría publicar algo al respecto. Chale, este es uno de los temas con los que los seres humanos debemos de lidear día a día, definitivamente.

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