23 de noviembre de 2010

Premio al esfuerzo.

En el colegio de mi hijo no premian el primer, segundo y tercer lugar como en otros colegios (o como en mi época), sino que pasan al escenario a recibir diploma todos los niños que sacan promedio final sobre 6.5.

A mí no me gustan mucho las premiaciones de este tipo porque siempre al destacar a algunos, dejas "en la sombra" a otros, y además porque no me parece que se deban premiar las buenas notas... pero en fin, así es la cosa...

En la última reunión se habló el tema y para mi sorpresa yo no era la única a la que el tema le hacía ruido. Al lado mío, algunos otros apoderados también comentaron que la idea no les parecía buena. Hicimos causa común para preguntarle a la profesora qué pasaba ese día con los niños que tenían menos que el preciado 6.5.

La respuesta fue: "No se preocupen, papitos, si yo creo que la mayoría del curso va a sacar sobre 6.5, y bueno, si un niño no saca sobre 6.5 son los papás los que deciden si lo quieren traer al acto para que le haga barra a sus compañeros cuando suban al escenario o no".

A ver, a ver.
Punto uno, me carga que a los apoderados nos digan "papitos" o "mamitas", me enerva un poco.
Punto dos, en mi opinión es PEOR si premian a la mayoría del curso, porque quiere decir que habrá unos poquitos, quizás 4 ó 5 no más, que se sientan mal por no recibir el premio.
Y punto tres, are you kidding me? Traerlos "a mirar"? A hacer barra? Ay, no, qué pena.

Algunas mamás seguimos comentando que no nos gustaba el asunto, y un papá que estaba cerca nuestro dijo "ah, no, a mí me parece bien, para que sepan que el esfuerzo se premia".

Y claro, ése es el punto justamente!!! Ahora sé porqué no me gustan estas premiaciones!!! Ese papá me iluminó:

No me gustan porque hay niños que se esfuerzan mucho, realmente MUCHO, pero no se sacan más allá de un 5.0 (y quizás jamás logren el 6.5), mientras que otros sin esfuerzo se sacan un 7.0 de corrido todo el año.

Y lo que se premia es justamente eso, la nota, pero no el esfuerzo, y para el que se esforzó es una frustración ver que haga lo que haga, no es suficiente y que su esfuerzo no es reconocido, porque al sistema sólo importa la nota final pero no el proceso. Y sorry, pero para mí, es más importante el proceso.

11 comentarios:

  1. ¡Qué emoción!
    No he leído el post aún, pero bienvenida de vuelta.

    ResponderEliminar
  2. En el colegio de mi hijo tienen un sistema de diplomas para premiar a los niños con buen comportamiento
    e parece bien porque veo que a mi hijo le motiva para intentar protarse bien, no hacer travesuras innecesarias... Pero por otro lado cuando sabe que no va a conseguir diploma lo pasa mal. Es dificil hacer cosas a gusto de todos.
    En tu caso, como premias objetivamente el esfuerzo? Es lo que me parece más complicado.

    ResponderEliminar
  3. Estoy de acuerdo contigo...Cuando era chica iba a un colegio de monjas y las monjas calificaban con; Muy bueno, Bueno, Suficiente, e Insuficiente... Mas o menos te imaginarás cuales eran mis calificaciones, S e I...mientras mis dos hermanas (una mayor y otra menor) se sacaban B y MB...era de terror! Me costó mucho sacarme ese logo...es como que siempre está presente, como que soy insegura y creo que todo va a salir mal antes de hacerlo...No importaba cuanto me esforzaba(según yo) siempre salía mal :(

    Tú sabes que en Suecia no se ponen notas hasta que los niños pasan al liceo?...

    ResponderEliminar
  4. Hola! :)
    Qué rico leerlas, debo visitas! Lo sé, fin de año es de locos.

    Ainhoa :), mmm, buena pregunta. Creo que es mejor no aprender que "uno debe portarse bien" (o cualquiera otra cosa típicamente premiada) para obtener un premio externo sino que el esfuerzo y el logro de metas es algo positivo en sí mismo y trae la satisfacción incluída.
    La motivación debería ser intrínseca, y no externa.
    A mí nunca me premiaron por notas o buen comportamiento (tampoco me castigaron), me felicitaban claro, valoraban mi esfuerzo, y yo creo que eso aportó a que fuera consciente y dueña de mis actos, y a saber que no existe la mala suerte, sino que las cosas en gran medida dependen de uno.

    Ange: Tu caso refleja a lo que me refiero. No, no sabía que no ponían notas a los niños pequeños, ¿a qué edad comienzan el Liceo?

    Saludos! :)

    ResponderEliminar
  5. volvisteSSSSSSSSSSSS.

    Yo tengo pendiente escribir sobre el colegio de mi hijo!

    Que bueno que volviste!
    Un beso.

    ResponderEliminar
  6. No sé... no me parece mal premiar las notas, pero creo que es menos dañino premiar a UNA sola persona que no a muchos sobre "x" nota.

    ResponderEliminar
  7. Pienso que el sistema de calificaciones es una barbarie.
    Las calificaciones no determinan el real grado de aprendizaje . Me parece que debería inventarse otro sistemita , por ejemplo porcentual que evalue el grado de aprendizaje y no que tanto se estudio para el día de un examen.
    Se evitaría más la estupida discriminación y competencia por las notas y se enfocaría más en la educación.

    Un gusto leerte de nuevo amiga
    Saludos a todos

    ResponderEliminar
  8. Ufff...se me había olvidado volver a visitarte.
    Pucha qué buen punto toca tu post.
    Creo que deberían eliminarse todas esas premiaciones, es una lata para los que nunca son mencionados...creo que un gracias por participar basta y de paso que eliminen esas "fiestas de graduación" de 8 básico!!! ¿Qué les pasa? ¿De cuándo eso merece FIESTA? Meh si es su deber nomás pasar al menos la educación básica, poh!
    En fin. Saludos muchos.

    ResponderEliminar
  9. en un mundo perfecto, la nota reflejaría la capacidad de una persona en determinado campo (el que, justamente, fue evaluado). En este contexto, no tengo nada en contra de premiar a una persona capaz y fomentarla, y realmente no me importa si esa capacidad es un resultado de talento personal innato o del esfuerzo y estudio.
    Otro tema es el tema (valga la redundancia) de que hay muchas personas con título pomposo y que en algún momento fueron premiados por sus notas, pero que no sirven ni para clavar un clavo. Hay otros que por su situación socio-económica no pudieron acceder a una educación superior, pero que tienen una claridad y una astucia que no se adquiere en la universidad. Así es la realidad, y está en nosotros el mejorarla.
    En mi caso, si tengo que elegir entre quejarme porque se premie las notas y no el esfuerzo, o quejarme porque hay personas muy capaces que no pueden acceder a la educación, elijo lo segundo.
    Además, a la hora de desempeñarse en una empresa, lo que cuenta son los resultados.

    ResponderEliminar

Deje su mensaje después de la señal...