6 de agosto de 2012

Vegana: tres meses ya.

Hay una especie de chiste que se dice de los veganos, y es preguntar: "¿cómo sabes si alguien es vegano?". La respuesta es: "muy fácil, te lo dirá a los 10 minutos de conocerte". :P

Es cierto. El veganismo abarca tantos temas, que más temprano que tarde terminas explicando que si no quieres consumir esto o aquello (cosas que te están ofreciendo) es porque eres vegan@.

Yo trato de no decirlo. No sé porqué. No es un secreto, no tiene nada de malo, al contrario, debería difundirse más al respecto, pero me propuse no decirlo si no me lo preguntan o no sale el tema espontáneamente, porque no quiero quedar por evangelizadora, fanática ni cargante. Pero igual no más, el tema sale rapidito, lo tengo comprobado.

También tengo comprobado que mucha gente considera que ser vegano es una decisión personal... Pero ojo, las decisiones personales me afectan a mí y a nadie más que a mí.
Yo me pregunto: ¿es decisión personal tirar la basura al río? ¿Pegarle a un niño (o a alguien en general)? ¿Manejar bajo los efectos del alcohol? ¿Fumar mientras amamanto?

Creo que todos estamos de acuerdo en que no. No son decisiones personales, porque con esas acciones afectas a terceros, por lo que no son "cosa de gusto personal, y si a ti te parece mal, no lo hagas, pero a mí déjame hacer lo que yo quiera".

Algunas personas encuentran que "es extremo" defender los derechos de todos los animales y estar en contra de todo tipo de explotación animal.
Y yo les digo: por supuesto que lo es. ;)
Es tan extremo como estar en contra de la violencia contra la mujer (por dar un ejemplo) ¿o acaso hay ciertos grados de violencia que se justifican y deben tolerarse?


Hay muchos temas en que sólo puedes tomar una posición extrema: a favor, o en contra. El veganismo es sólo uno de ellos, y si parece "más extremo" que otros es porque es un nuevo paradigma y está directamente relacionado con formas de vida extendidas que nadie quiere modificar de buenas a primeras, y cuando digo "nadie" me incluyo.

Yo siempre sentí que comer animales estaba mal. Desde antes de ser vegetariana le daba vueltas al asunto, pero los seguía comiendo por costumbre. Un día, hice el recorrido mental inverso, desde mi plato de carne hasta el animal de donde venía, y entendí que ese animal no era comida. Me hice vegetariana de golpe y porrazo.

Me sentí bien con mi decisión, hasta que empecé a darme cuenta del trato que recibían los animales en tantas otras industrias, donde se les trataba y usaba como cosas a nuestro servicio. Al principio, como muchos, me resistí a hacer cualquier otro cambio. Ya era "suficiente" ser vegetariana.

Me escudé en nuevas excusas, pero finalmente hice lo que sabía que era más correcto hacer. Me hice vegana y me di cuenta de que no era complicado, para nada. Se sigue viviendo tan normal como siempre, sólo que ahora, con la conciencia tranquila.

El mundo debería ser vegano, pero faltan años luz para que haya un cambio tan grande a nivel macro. A nivel micro, cada vez se suma más gente. Gente que se da cuenta de que si a mí no me gusta el dolor, tampoco le gusta a un cerdo o un toro o un pato. Gente que no quiere ser la causa de ese dolor. Gente que no cree que sus ganas de saborear algo, sean más importantes que el sufrimiento o incluso la vida de un animal.

El cambio es urgente, el cambio es lento, pero por fin está sucediendo. :)

1 comentario:

  1. Una decisión personal no tiene que ver con que afecte a otros a parte de a ti. Busca en el diccionario e infórmate sobre el significado de "decisión" o "decisión personal" antes de ponerte a poner mamarrachadas que duelen a la vista desde el punto de vista de la gramática. Gracias ^^

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