15 de octubre de 2013

Madrazas.

Qué grandes las madres de niños con necesidades educativas especiales. Qué fuerza, qué constancia, qué paciencia. Realmente las admiro. Todas las que somos madres trabajamos por nuestros hijos, les dedicamos tiempo, nos cansamos, pero sabemos que -si todo sale bien- nuestros hijos crecerán y la labor de cuidado y crianza tal como la conocemos se va a terminar. Estas madres, en cambio, tienen un compromiso y trabajo por hacer de por vida. Y también tienen de por vida la preocupación de "¿qué va a pasar con mi hij@ cuando yo no esté?". Esa inquietud la comparten todas, y viven con ella, y le ponen el hombro a lo que venga. Mis niños son adorables y grandes guerreros, pero hoy tengo que decir que sus madres también.

1 comentario:

  1. Uf! Toda la razón. Acá en el barrio tengo un ejemplo de esas mamás. Admirable!
    Que bueno que actualizaste, saludos!

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